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- I -

Por eso la vida comienza por eso

A veces son campanas que alternan entre fúnebres y festivas
A veces son pitos y matracas, chistes nuevos y repetidos, acordes armoniosos, estruendosos
A veces son caricias tempranas, y amaneceres en varios idiomas (aún sin inventar)
A veces es una gota en el desierto de la soledad, pero suficiente para exterminarla, humillarla y putearla
Poderosa cuando el mundo gira, y encendido automático cuando se detiene
tu voz llega de todas las formas
y por eso la vida comienza por eso

Tu voz no mata al silencio, lo seduce,
lo invita a bailar y lo desnuda

A tus ojos

que me miran y veo
y me pierdo en el tráfico de sus formas extrañas, inspiradoras
Ellos a veces reflejan tu alma
Ellos a veces reflejan la mía

Oda al maltratado

Corre,
nunca para de hacerlo
Se convierte en terrible pitón y estrangula a la triste pose de moda en el planeta
Baila entre escencias y es simplemente hermoso
Lo acaricio y maltrato
Lo incluís y excluís de tus planes

Me encanta tu pelo porque nunca deja de crecer
y al mismo tiempo nunca deja de ser un niño que juega, corre,
y sólo hace puchero en víspera de cuarto creciente


- II -

H

Amo tus silencios,
aunque me presenten el temor y la incomprensión
y aunque acaben con el temor y la incomprensión
esos segundos en que no estás
porque seguramente revoloteás por ahí
volviendo maravillosos otros mundos

Limpiando los cristales

Contagia tu risa y por eso la amo
me contagia su espontaneidad y sus sobresaltos, también de preocupaciones y remolinos
Tu risa sabe vestirse de alegre esperanza
vuelve miel a este mundo amargo
salta alambradas y grita, para a bostezar en la puerta de tu tristeza
Y ahí la veo tocar timbre y salir corriendo
divirtiéndonos,
limpiando los cristales


- III -

Artesanales

Decoradoras artesanales
Suben y bajan por tu cara cual ascensores

Protegen tu mirada de gérmenes y tuertos
aumentan las gráficas de tu belleza
cuando las veo gesticular serias o risueñas

Nadan en tu frente, invitándome
refrescándome en el sur de sus puntos cardinales

Tus cejas que suben y bajan por tu cara cual ascensores
Me recogen en los subsuelos de mis preguntas
y me elevan al sol de tus respuestas


- IV -

Tu boca,
altavoz de tus aciertos y equivocaciones
río que nació en tu corazón y al que recibo sin represas ni sequías
Tu boca, deshollinadora de mis oídos,
situación geográfica de tus besos, sinónimo y deseo de los míos
Tu trompa modelo, ciega, cautivadora,
que siempre sabe ser la cantante de mis conciertos
y el airbag de mis anhelos

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